Las cosas mascaditas

On 27/05/2010, in 3º ESO, by David

Quien mejor que “Mordisquitos”,  el voraz alienígena de Futurama, para ilustrar eso de tener que mascaros algunas cosas para no oír los lamentos de alguno que no encuentra lo que tiene delante de la nariz. Hace ya algún tiempo os daba algunas direcciones sobre estadística en las que buscar datos sobre Guadarrama. Buscar consiste en […]

Quien mejor que “Mordisquitos”,  el voraz alienígena de Futurama, para ilustrar eso de tener que mascaros algunas cosas para no oír los lamentos de alguno que no encuentra lo que tiene delante de la nariz. Hace ya algún tiempo os daba algunas direcciones sobre estadística en las que buscar datos sobre Guadarrama. Buscar consiste en eso….. revolver, ir adelante y atrás y mientras uno busca, ver la cantidad de datos que es posible coleccionar.

A estas alturas y para aquellos que dejáis las cosas para el último momento aquí tenéis el enlace a los datos estadísticos esenciales para vuestro trabajo sobre la muy noble y muy leal villa de Guadarrama. Una buena opción para el plano…..  además de la muy conocida del Google Maps es la del Servicio de Información Territorial y Cartografía de la Comunidad de Madrid. Podéis elegir el pueblo, acercar y alejar la escala y consultar incluso una cartografía histórica mínima. (Vamos…. para estarse una semana viendo mapas). Os recomiendo el visor de cartografía y sus muchas opciones. Magnífico.

Por cierto, para hacer las cosas bien hay que dedicar un tiempo…. no penséis que uno hace un trabajo decente, con fotografías numerosas y análisis agudos, en tres patadas. Si lo hacéis en tres patadas saldrá una birria.  Así que un poquito de concentración, dedicación y cuidado.

Ya sabéis que aquí ando para lo que sea menester……

Así que a ver si nos ponemos a trabajar y tenemos muchas de esas “jaquecas con imágenes” que dice Fry

Aquí tenéis el esquema en su versión reducida…..


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El Clasicismo y la Ilustración o el anhelo de orden

On 12/12/2009, in 4º ESO, by David

Cuando los Ilustrados aludían al derecho natural no sólo planteaban la idea de que todos los hombres como seres racionales partían de una serie de premisas de pensamiento comunes que como seres humanos podían entender de manera innata lo que era justo e injusto, independientemente de las culturas, las regiones, las lenguas o las naciones. Este […]

Cuando los Ilustrados aludían al derecho natural no sólo planteaban la idea de que todos los hombres como seres racionales partían de una serie de premisas de pensamiento comunes que como seres humanos podían entender de manera innata lo que era justo e injusto, independientemente de las culturas, las regiones, las lenguas o las naciones. Este planteamiento fue capital a la hora de dar a luz un nuevo ordenamiento a la sociedad fundamentado en la idea de que todos los hombres, del mismo modo que compartían estos innatos valores tenían derechos innatos. Las revoluciones de finales del siglo XVIIi llevarían estas ideas a las constituciones, que reconocían los derechos de los individuos y sobre todo a la formulación de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano que alumbró la Revolución Francesa, inspirándose en los principios del derecho natural y el espíritu de la Ilustración en 1789.

Estas nuevas ideas sobre la humanidad  se habían desarrollado en buena parte  gracias al encuentro de los europeos con otras culturas que competían con la occidental en sofisticación, técnica y madurez política, social y moral. Las civilizaciones orientales no podían ser consideradas menores y era evidente que no precisaban de  tutela alguna por parte de los occidentales. Esta consideración de minoría había estado presente en la colonización de América pero si aquella resultaba discutible, en el caso de las civilizaciones del extremo asiático resultaba completamente insostenible.

La apertura a otras culturas desarrolladas había relativizado la importancia que la propia Europa se daba a sí. Ahora, podría plantearse que el ser humano compartía, más allá de sus diferencias culturales, similares principios que a todos eran comunes. Aquello que cualquier hombre por el mero hecho de serlo entendía fue la idea matriz de un pensamiento que terminaría por derrumbar las diferencias estamentales del Antiguo Régimen.

La Razón, que al fin y al cabo era lo que nos hacía humanos, era universal. Esa capacidad para entender cualquier planteamiento de manera lógica, esa cualidad humana que nos permitía establecer categorías científicas o controlar los elementos a través de una depurada técnica, podía convertirse en la principal herramienta de mejoramiento de la sociedad. El hombre, que había sido capaz de inventar los más diversos artefactos, que había logrado entender las leyes de la gravitación universal y que había compuesto las más bellas arquitecturas, las más deliciosas composiciones y las más inspiradas sinfonías, podía, rotos los velos de la superstición y la ignorancia, ordenar el mundo.

La jardinería, la arquitectura, el urbanismo, la música o la pintura nos hablan de ese orden perfecto que era una representación de ese anhelo de racionalidad que la Ilustración pretendía. Los órdenes clásicos sirvieron a los hombres de la Ilustración para materializar ese anhelo de orden en el urbanismo y la arquitectura. Los proyectos arquitectónicos del urbanismo de la ilustración se apoyó en un lenguaje que era común a occidente desde el imperio romano, y lo adaptó a las más puras de las reglas que la antigüedad clásica había legado.

La música buscó un equilibrio también y sus principios pusieron la base a un estilo “el clasicismo”, precisamente  basado en un orden preciso de movimientos y recursos melódicos que eran reflejo tanto de la armonía que la música pretendía resaltar como de la sociedad (muy limitada entonces) llamada a disfrutar de esa música. Vosotros no necesitáis pertenecer a la elite cortesana de ninguna monarquía europea para disfrutar de esa sensación de orden que la música clásica ofrecía. La Ilustración es también esto.

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El urbanismo idealista de la revolución

On 08/12/2008, in 4º ESO, by David

El Clasicismo es una corriente estética recurrente en la historia del arte europeo. En un sentido estricto el clasicismo es un lenguaje estético que tiene sus fuentes en el mundo clásico y está sostenido en el equilibrio y la proporción y el uso estricto del canon y  los órdenes clásicos. Encontramos un periodo clasicista en […]

El Clasicismo es una corriente estética recurrente en la historia del arte europeo. En un sentido estricto el clasicismo es un lenguaje estético que tiene sus fuentes en el mundo clásico y está sostenido en el equilibrio y la proporción y el uso estricto del canon y  los órdenes clásicos. Encontramos un periodo clasicista en pleno renacimiento italiano, es el clasicismo que encontramos en nuestro país en el Palacio de Carlos V de Granada o el que podemos encontrar en el Monasterio de El Escorial en su versión más contenida y fría.  Sobre este lenguaje clásico el barroco interpretará nuevas formas, desviándose de la mesura clásica. El siglo XVIII vino, de la mano de la razón, a recomponer aquel canon clásico perdido. El Clasicismo se convirtió ya no sólo en una revisión del mundo clásico sino que el mismo clasicismo encarnó el momento esencia de la evolución artística de una cultura.  

Johann  Joachim Winckelmann fue el principal teórico de un estilo al que conocemos cono Neoclasicismo, por ser en esencia una vuelta al clasicismo anterior al barroco. La arquitectura Neoclásica se inspiró en la obra de los autores de la antiguedad pero encontró en algunos arquitectos modernos modelos para sus pretensiones.

Villa la Rotonda - Andrea Palladio

Villa la Rotonda - Andrea Palladio

Entre estos destacó Andrea Palladio, un arquitecto italiano del siglo XVI cuyo pequeños palacios fueron utilizados como inspiración por los autores neoclásicos. El neoclasicismo fue el estilo de la razón, de esa razón ilustrada que cantaban los intelectuales del siglo XVIII.  Los edificios Neoclásicos sirvieron tanto a los déspotas ilustrados como a los regímenes surgidos de las revoluciones liberales de finales de siglo.  Resulta por ello interesante pasear la vista por edificios que nos resultan conocidos y cuyos esquemas constructivos resultan idénticos a pesar de surgir de regímenes políticos muy distintos. 

En Madrid podemos contemplar el Museo del Prado, el propio Paseo del Prado, la Academia de San Fernando, el Jardín Botánico o el Observatorio Astronómico como ejemplos de este estilo que se desarrolló en nuestra ciudad entre los reinados de Carlos III y Carlos IV, gracias a Arquitectos como Juan de Villanueva.

Observatorio Astronómico de Madrid - Villanueva

Observatorio Astronómico de Madrid - Villanueva

Del mismo neoclasicismo surgió un visión grandilocuente del orden clásico, la de los Arquitectos Visionarios, quienes unieron al lenguaje sereno del mundo clásico los órdenes colosales, las perspectivas infinitas y una concepción idealista de la arquitectura y el urbanismo.

Cenotafio para Isaac Newton

Cenotafio para Isaac Newton

Etienne Louis Boullé fue el más importante arquitecto de esta “arquitectura de las luces”, sus proyectos colosales trataban de darle a la arquitectura un sentido social. Eran grandes espacios civiles, proyectados para el encuentro, el homenaje o  la rememoración. En 1987 el director británico Peter Greeneway dedicó su película “El vientre de un arquitecto” a la obra de Boullé, que servía de hilo conductor a la trama tejida entorno a una exposición montada en Roma sobre su memoria. 

En el video podemos ver al protagonista repasar las obras diseñadas por Boullé que también podemos observar en esta estupenda página dedicada a su obra. La obra de Boullé, o al menos parte de su inspiración recorre edificios que a diferencia de los que él proyectó, si fueron concluidos.

Basilica - Etienne Louse Boullé

Basílica - Etienne Louse Boullé

Como los órdenes gigantescos de los grandes edificios de Wasington o el urbanismo racionalista de la ciudad, cortada en cuatro sectores cuyo centro es el Capitolio, uno de esos edificios que está a medio camino entre las inspiraciones palladianas de la arquitectura inglesa y americanas de la época. Si el plano de Wasington se lo debemos a un arquitecto que acompañaba a Lafayette en la Guerra de Independencia Norteamericana, Pierre Charles L’Enfant  , otro de los padres de la patria, Thomas Jefferson fue uno de los más activos defensores del palladianismo en norteamérica.

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Capitolio EEUU

Capitolio EEUU

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Canciones urbanas

On 10/01/2008, in Varia, by David

Aquí podéis leer la letra de alguna de las canciones que hemos escuchado. En cualquier caso no os será difícil encontrar las letras en cualquiera de los “portales de letras” que hay en internet. También os he incluido una relación de las canciones que yo seleccioné y de las que os he puesto sólo una parte. […]

Aquí podéis leer la letra de alguna de las canciones que hemos escuchado. En cualquier caso no os será difícil encontrar las letras en cualquiera de los “portales de letras” que hay en internet. También os he incluido una relación de las canciones que yo seleccioné y de las que os he puesto sólo una parte. Son una selección mía y de urgencia, la temática  urbana en la música moderna es prácticamente infinita.  En el siguiente enlace podéis encontrar el archivo.actividad-canciones-ciudad.pdf

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