Huéspedes

On 30/05/2010, in 2º BACH Historia España, Crítica y Reflexión, by David

“Somos huéspedes los unos de los otros” Los seres humanos como viajeros nos alojamos en la vida de los demás, enredados en el mismo tiempo, compartimos espacios, experiencias, conversaciones y de esa manera nos llevamos un poco los unos de los otros. Daniel Innerarity se sirvió de esta idea de George Steiner para escribir un precioso libro  ”Ética […]

Úrculo - Equipaje japonés (1999)

“Somos huéspedes los unos de los otros”

Los seres humanos como viajeros nos alojamos en la vida de los demás, enredados en el mismo tiempo, compartimos espacios, experiencias, conversaciones y de esa manera nos llevamos un poco los unos de los otros. Daniel Innerarity se sirvió de esta idea de George Steiner para escribir un precioso libro  ”Ética de la Hospitalidad” al que acudo a menudo, donde me pierdo y donde sobre todo me encuentro. Innerarity daba razón en una entrevista de esa idea de la hospitalidad que le había inspirado Steiner.

“Me impresionó una frase que escuché una vez a Steiner que decía: “Somos huéspedes unos de otros”. Y se me ocurrió que, en el fondo, la sociedad está articulada de esta manera: como una contraprestación de servicios que no sigue los criterios de la estricta reciprocidad. /…/ Me pareció ver que las éticas que nos han explicado, gravitaban fundamentalmente sobre la autonomía, la autodeterminación, la soberanía, la autosuficiencia personal, y, en cambio, dejaban sin considerar aspectos como la vulnerabilidad, la imprevisibilidad, el deseo de reconocimiento.”

Para Steiner, en quien Innerarity se inspiraba, ser huésped significaba “… dejar la casa que has visitado un poco mejor de lo que la encontraste/…/, no todo el mundo quiere ser huésped. La mayoría de la gente quiere tener raíces, como los árboles. Yo quiero tener piernas, que me parecen más interesantes. Con las piernas puedes irte lejos, subir montañas, cruzar la Tierra… Cuando llega una tormenta, el árbol puede caer.”

Nos despedimos en el umbral de un tiempo nuevo y nos marchamos  con la emoción y con la belleza de la graduación de anteayer en el recuerdo. En los adioses, mientras nos abrazarnos reconocemos nuestras deudas,  ese paso los unos por los otros que a todos nos ha transformado.  Hemos vivido bajo el mismo techo, hemos sido huéspedes y eso nos vincula para siempre, allá donde vayamos nos reconoceremos.  Me habéis hecho mejor persona y eso es una deuda que nunca podré corresponder. Muchas gracias por el año compartido.


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Wake up – Despierta

On 21/03/2010, in Crítica y Reflexión, by David

A menudo las metáforas sobre la dominación se amparan en la idea de sueño para referirse a la situación que sufren los dominados. Los dominados duermen, están anestesiados, no se dan cuenta de lo que pasa. El héroe debe por ello sacarlos del sopor y demostrarles que viven en un sueño y que la realidad […]

A menudo las metáforas sobre la dominación se amparan en la idea de sueño para referirse a la situación que sufren los dominados. Los dominados duermen, están anestesiados, no se dan cuenta de lo que pasa. El héroe debe por ello sacarlos del sopor y demostrarles que viven en un sueño y que la realidad les exige actuar. No sorprende por ello que la primera parte de Matrix, esa moderna metáfora del dominio que planteaban los hermanos Wachowsky , terminara con una canción de los Rage Against the machine, que precisamente se titula Wake up (despierta). Los protagonistas debían romper el sueño en el que la perversa Matrix tenía a la humanidad dormida.

En el centro de esa liberación está siempre el conocimiento, hurtado a la mayoría, confundido, apartado, embarullado o disimulado. Esta idea es tan antigua como la alegoría  de la Caverna que Platón relata en La República. La paradoja es que abrirse a esa nueva realidad no es fácil, que cambiar las rutinas mentales o que romper las cadenas de la cueva exige un esfuerzo y una constancia de la que la mayor parte de los seres humanos carecemos. Sobre la riqueza de la metáfora y su relación con Matrix no dejéis de visitar la página de Concepción Pérez García,  Filomatrix, ofrece un interesante análisis filosófico de la película y su relación con Platón.

Hoy en día esa “realidad” a la que aludía el filósofo, esa realidad  que esperaba fuera de la caverna nos rodea, es de una inmensidad desoladora. Tenemos un acceso a la información que dista mucho de estar limitado, está a nuestro alcance y sin embargo la paradoja es que ese conocimiento pasa de largo.

La escuela es una caverna, proyectamos sombras, imágenes de la realidad. Masticamos el conocimiento y lo convertimos en esa suerte de “conocimiento escolar” que a menudo no se explica más que por sí mismo y que no tiene ningún sentido fuera de los estrechos marcos de la clase, de nuestra particular cueva.  La realidad está fuera y el conocimiento también. Pero está a nuestro alcance y he aquí la estupenda oportunidad que nos ofrece el presente. Conviene en ocasiones adaptar, hacer comprensible el complejo discurso de cualquier conocimiento, pero no podemos pretender abarcar esa inmensidad, si acaso hacerla algo más inteligible.

El reto que antes constituía acceder a la información es hoy el de organizarla, ordenarla y reflexionar sobre ella. Sin embargo la mayor parte de las rutinas escolares permanecen ancladas en la transmisión de información, eludiendo el hecho de que la información está ahí y que está alcance de todos. Puedo explicar el Paleolítico con la idea de que en tres semanas lograré sentar las bases de la evolución humana en la cabeza de mis alumnos y sin embargo soy consciente de que la espléndida instalación del Museo de Altamira, consigue mejores efectos en dos horas de visita que yo en 9 horas de clase.

Quizás se hora de reflexionar sobre nuestra labor como docentes y como discentes. Hoy la  labor que nos corresponde como profesores no es ya la de poner la información encima de la mesa. Nuestra labor como alumnos tampoco es la de memorizar acríticamente porciones de ese conocimiento, entre todos debemos  intentar poner orden en el caos y sobre todo que ese conocimiento nos despierte y que el exceso de información no sea una excusa para nuestro adormecimiento.

Ayer leía un interesante artículo de Irene Lozano titulado “Tanta información para nada” publicado en el recién nacido periódico digital “Cuarto Poder”.  La articulista hacía referencia precisamente a la paradoja de que el aumento de los flujos de información no haya supuesto un paralelo aumento de la veracidad de las manifestaciones políticas y periodísticas.  Aludía la autora a una obra esencial para conocer los modernos regímenes de verdad, Simon Blackburn: “La verdad: Guía de Perplejos”, y a la necesidad de manejar información veraz y tener la capacidad crítica suficiente para distinguir.  Ahí nos estamos jugando nuestro futuro individual y nuestro futuro como sociedad, nuestra libertad, esa que el marqués de Condorcet (uno de los inventores de este tinglado de la instrucción), consideraba fin fundamental de la educación pública (entiéndase para toda la sociedad).

No en vano, nuestra Ley Orgánica de Educación en su artículo 2, aludiendo a los fines del sistema educativo ,  recoge en su apartado k)   este ambicioso objetivo: “La preparación para el ejercicio de la ciudadanía y para la participación activa en la vida económica, social y cultural, con actitud crítica y responsable y con capacidad de adaptación a las situaciones cambiantes de la sociedad del conocimiento.” Por más que los medios de comunicación insistan en los “contenidos”  y en la supuesta falta de conocimiento de las generaciones más jóvenes, creo que nuestro principal fallo reside en no contribuir a ese ejercicio de la ciudadanía activa ni promover la actitud crítica y responsable. Quizás sin pretenderlo estemos contribuyendo al adormecimiento.

Así que lo dicho Wake Up….. esta vez con melodía de Arcade Fire.

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Hipatia de Alejandría. Retrato del final del Helenismo

On 12/10/2009, in Crítica y Reflexión, by David

Conviene aclarar para aquellos que busquen libros de historia en formato audiovisual, que una película no es una libro de historia. La ambientación, la recuperación de arquitecturas perdidas o el retrato de personajes históricos son trabajos complejos, mucho más complejos según nos alejamos en el tiempo. En primer lugar porque nos faltan muchos datos, en […]

jpg_rachel-weisz-agoraConviene aclarar para aquellos que busquen libros de historia en formato audiovisual, que una película no es una libro de historia. La ambientación, la recuperación de arquitecturas perdidas o el retrato de personajes históricos son trabajos complejos, mucho más complejos según nos alejamos en el tiempo. En primer lugar porque nos faltan muchos datos, en segundo lugar porque las sociedades mantienen costumbres y usos que hoy nos chocan por extraños. Una película es una historia, en el sentido de cuento, de narración, que pretende entretener, que nos plantea algunas preguntas, que nos presenta imágenes valiosas en su mera belleza o en lo que tienen de evocación.  En este sentido podéis ver “Dulce Libertad” (1985) de Alan Alda que hace un retrato divertido y certero sobre las contradicciones entre el lenguaje y las pretensiones de una obra histórica y una película. El protagonista, el propio Alan Alda, comprueba como delante de sus ojos y contando con su supuesto asesoramiento, la historia de la película se aleja más y más del relato original de los hechos. Desde luego, una de las mejores metáforas sobre la historia-ficción, que goza hoy en día de tanto éxito, tanto en el cine como en la novela.

agoraLa principal de las pegas que encontramos en el cine histórico, en la novela histórica e incluso en algunos libros de historia es la “presentización”, atribuir valores o contravalores del presente a personajes del pasado. Desde entender que un caballero castellano del siglo XIII actúa siguiendo un atávico nacionalismo español, a pensar que San Francisco ejercía en el siglo XIII una suerte de ONG de protección de los animales por aquello de llamar hermanos a todos los bichos que se tropezaba. A menudo encontramos que los relatos de las películas nos agradan más o menos por lo mucho que se parecen a eso que nos gusta oír o ver. En definitiva, porque nos dan la razón y nos confirman en nuestras perezosas certezas.  Ya sabéis que nada es más peligroso que nos adulen o que nos den la razón…..

Viene esta larga disquisición al caso del estreno de Ágora, donde Alejandro Amenabar hace un retrato personal, no puede ser de otra manera, de la vida de una de las grandes filósofas y astrónomas de la historia, Hipatia de Alejandría. La vida de Hipatia se nos presenta en la película como la filósofa que duda de las certezas dadas, que sospecha de las teorías que recibe de la tradición, que precisa hacerse preguntas para saber y que desconfía de quienes tienen todas las respuestas. Frente a ella el director sitúa a los cristianos, en particular una pequeña secta, la de los parabolanos, una suerte de milicia fanática que predica en las plazas de Alejandría, que hace obras de caridad y que mantiene una combativa y violenta lucha frente a los paganos y los filósofos que tienen en la famosa biblioteca alejandrina, su escuela y su espacio propio. Hipatia, por su prestigio como filósofa y por sus amistades, el gobernador y otros personajes prominentes de la ciudad son amigos o discípulos suyos, se acabará convirtiendo en la más dura oponente a los cristianos. Estos, dirigidos por el obisco Cirilo acabarán desatando una persecución contra Hipatia, tanto por su paganismo como por el hecho de ser una mujer influyente.

Hasta aquí, a grandes rasgos, la metáfora contra el fanatismo que nos presenta Amenabar. Ciertamente la película adolece de un simplista maniqueísmo (por cierto influyente secta de la época). Los cristianos son duramente retratados, quitando la figura de Sinesio, discípulo de Hipatia y cristiano más templado y conciliador. El resto de los que aparecen o son fanáticos y vulgares o ambiciosos patricios convertidos por interés político. No en vano el emperador romano entonces era cristiano.  Precisamente en esa conversión del cristianismo en verdad establecida y aliada del poder, está para mi gusto, lo más interesante de la película en lo que tiene de reflejo de algunas tesis historiográficas sobre el modo en el que el cristianismo se impone en el Imperio.

El siglo IV y si me apuráis el III son mal conocidos en general, particularmente en cuestiones culturales y religiosas. El relato histórico está lleno de lagunas, el caso es que el bajo imperio es precisamente el orgien del universo político, social e ideológico de la Edad Media. En esos siglos se encuentran también las razones por las que una religión de esclavos y extranjeros termina por convertirse en religión oficial del imperio. En esos siglos se encuentra la clave del hundimiento del mundo helenístico, de su filosofía y en buena medida de su método racional. También en esos siglos se produce la eclosión de las religiones mistéricas entre las cuales encontrará un lugar progresivamente más preeminente el cristianismo.

El asesinato de Hipatia es un trágico acontecimiento que se enmarca en las luchas entre escuelas filosóficas y doctrinas religiosas que fueron comunes en la Alejandría del siglo IV. Realmente y he aquí otra de las virtudes de la película, la ruina del imperio y sus estructuras arrastra consigo los antiguos cultos y las formas sociales y culturales del helenismo. Ciertamente el momento es crucial y precisa de atención, mucho más allá de la figura de Hipatia.

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Si queréis conocer  más este ambiente y las razones filosóficas que hay detrás de estos enfrentamientos os recomiento la biografía de Hipatia de Maria Dzielska, “Hipatia de Alejandría“, editado por Siruela en el 2003.  El relato de Dzielska os ayudará a profundizar en los acontecimientos que retrata la película, es breve y está muy bien documentado.

Si pretendéis tener una idea más completa de este momento histórico os sugiero esta pequeña colección de títulos. Para entender mejor el conflicto entre cristianos y paganos en esta época podéis acercaros a la obra coral de Aranaldo Momigliano (1989)  ”El conflico entre el paganismo y el cristianismo en el siglo IV“, publicado en Alianza Editorial. Si pretendéis tener una imagen más amplia sobre las religiones mistéricas en esta época y las razones de su éxito, podéis acudir al libro de Jaime Alvar (2001) “Los Misterios”. Religiones orientales en el Imperio Romano”, publicada en Crítica, que hace un retrato general y relacionado de todos ellos. Este libro os ayudará a entender el cristianismo dentro de su contexto y no como se suele hacer, como algo necesario y cuyo éxito cae por su propio peso. Si queréis saber algo más del cristianismo en esa época podéis empezar por el libro de Cristoph Markschies. “Estructuras del Cristianismo antiguo. Un viaje entre mundos“, publicado en Siglo XXI dentro de su colección Historia de Europa y que os ayudará a entender a los cristianos de la época que retrata Agora.

Confío en que la película os abra el apetito de saber como a mi me lo abrió en su día una profesora de matemáticas, Trinidad Ferri, que fue quien incitó mi curiosidad por Hipatia y su época, una curiosidad que sigo cuidando y atendiendo. Esta entrada se la dedico a ella.  Por todos los que abren ventanas que nos llevan a preguntarnos cosas, por todos aquellos que piensan que el relato está incompleto y que nos invitan a dar sentido a lo que falta. No os perdáis la película, aunque solo sea por lo que tiene de invitación a saber, pero vedla como haría la Hipatia de Amenabar, dudando, sospechando… haciendo preguntas.

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El libro del desasosiego

On 13/04/2009, in Crítica y Reflexión, by David

Lisboa está asomada al estuario del Tajo, tan amplio que resulta inverosímil y que refleja como un espejo la luz de un cielo azul que recuerda los limpios cielos del Guadarrama.  La ciudad es blanca y amarilla, bulliciosa , pero no tiene ese desagradable aspecto de escenario que tienen otras ciudades carcomidas por la curiosidad […]

dscf04711Lisboa está asomada al estuario del Tajo, tan amplio que resulta inverosímil y que refleja como un espejo la luz de un cielo azul que recuerda los limpios cielos del Guadarrama.  La ciudad es blanca y amarilla, bulliciosa , pero no tiene ese desagradable aspecto de escenario que tienen otras ciudades carcomidas por la curiosidad instantánea del turismo de masas. Supongo que es mi calidad de turista pedante la que me lleva a pasear por ella con los fados de Misia en la mente y también la que me lleva a asociar a Pessoa con esas calles y plazas que él transitó hace cerca ya de un siglo.

Fernando Pessoa es un pensador complejo, tanto, que acudió a una larga serie de heterónimos para publicar su obra. Cada uno de esos heterónimos tenía una personalidad completa, no eran nombres que ocultaran la obra de un mismo autor, eran diferentes autores, con personalidades y vocaciones bien diferenciadas. Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campo, tenían una vida detrás que ayudaba a entender sus estilos, desde el campesino autodidacta que había sido Alberto Caeiro, pasando por el ingeniero cosmopolita que era Álvaro de Campo, o al estoico monárquico Ricardo Reis.

Pessoa logró la perfecta ficción de la literatura, la ficción del propio autor, al tiempo que planteaba el sentido teatral de la vida, para el que la personalidad es el principal fingimiento.

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O poeta é um fingidor
Finge tao completamente
Que chega a fingir que é dor
A dor que deveras sente.

Me gusta Pessoa, me gusta su poesía y sobre todo me atraen sus pensamientos, recogidos en varios volúmenes de los cuales quizás el más importante sea “El libro del desasosiego”. En las lecturas que a golpe de paseo por Lisboa me he traído de Pessoa y que me han sacudido, me quedo con esta cita tan a propósito de mi oficio.

“O historiador é um homem que poe os factos nos seus devidos lugares. Nao é como foi; e assim mesmo.”

Lo suponía. Efectivamente,  situamos los hechos donde deben ir para que puedan explicar algunas cosas. A veces incluso creamos la ficción de que los hechos que presentamos demuestran efectivamente algo. Nada es como fue, si es que fuera posible representar lo que ha sido, cuando a penas entendemos parcialmente lo que es.  Una narración verosímil, un relato tranquilizador que justifique el presente, que dé razones a algún hecho relevante.

Sin duda Pessoa encarna la dureza del pensamiento crítico, el que pone en duda las propias bases de lo pensado, el que constantemente mira hacia atrás, en busca de contradicciones de verdades asumidas.  Porque como el propio autor sostiene, pensar es destruir.

“Pensar é destruir. O próprio processo do pensamento o indica para o mesmo pensamiento, porque pensar é decompor.

Y en esas estamos…..

Feliz regreso a ritmo de fado

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Nos+Otros

On 29/03/2009, in Crítica y Reflexión, by David

El Otro es siempre sentido como una amenaza, esos bárbaros que no hablan nuestra lengua “la lengua” o no tienen nuestra cultura “la cultura”. …..  que aparecen como una amenaza que ha de diluir nuestras esencias. Ante el Otro el hombre tiene tres opciones, el enfrentamiento y la guerra, el aislamiento tras una muralla o […]

imagen-1El Otro es siempre sentido como una amenaza, esos bárbaros que no hablan nuestra lengua “la lengua” o no tienen nuestra cultura “la cultura”. …..  que aparecen como una amenaza que ha de diluir nuestras esencias. Ante el Otro el hombre tiene tres opciones, el enfrentamiento y la guerra, el aislamiento tras una muralla o el diálogo.  Para Kapuscinski, que fue reportero de innumerables guerras,  esta es un fracaso, la evidencia de nuestra incapacidad para entendernos con  los Otros. A la separación y el aislamiento  le hemos dado muchos nombres a lo largo de la Historia, desde el apartheid, a las murallas y fosos levantados por las viejas ciudades medievales para separar a las comunidades, a los modernos “Banlieues”  depauperados de nuestras modernas ciudades, donde  el estado no llega, esos barrios peligrosos y hostiles que saltaron hace dos años en Francia.

La buena disposición hacia otro ser humano es esa única base que puede hacer vibrar en él la cuerda de la humanidad.  Seremos capaces de hablar de nuestra capacidad de alegría y de admiración, dirigirnos  al sentimiento del misterio que rodea nuestras vidas, a nuestro sentido de la piedad, de la belleza y del dolor, al sentimiento que nos vincula con toda la creación; y a la convicción sutil pero invencible, de la solidaridad que une la soledad de innumerables corazones, a esa solidaridad en los sueños en el placer, en la tristeza, en los anhelos, en las ilusiones, en la esperanza y el temor que relaciona cada hombre con su prójimo y mancomuna toda la humanidad. Así nos lo recuerda Kapuscinski desde las palabras Joseph Conrad. Lo contrario es la indifernencia hacia el Otro, una indifernecia que conduce a la barbarie de los totalitarismos, una indiferencia que lleva a Auschwitz, tal y como nos recuerda Lévinas. Pero Lévinas no se detiene en la indiferencia de ese anonimato amparado en nuestras sociedades de masas sino que nos invita a mirar, nos plantea el encuentro como la mayor vivencia, la experiencia humana capital. Nos dice que no sólo debemos encontrarnos con él sino acogerlo, responsabilizarnos de él.

Las fotografías de UTK, Jesús Ángel Sánchez, nos acercan a ese otro y nos interrogan sobre la opción que cada uno de nosotros ha escogido,…. ¿Nos  hemos atrincherado? ¿Nos hemos dejado llevar por el violento rechazo? ¿Hemos dado una oportunidad a ese conocimiento del Otro?.

La interrogación está en el fundamento de las fotografías de UTK que retrata al Otro no sólo en su acepción de ajeno, sino también en una acepción más terrible, la de sobra, de deshecho, de marginal…. la de aquello que nuestra sociedad deja al margen. Y para ello arranca con la desoladora afirmación de Primo Levy sobre las dos clases de hombres, la de los hundidos y la de los salvados. La mayor parte de nosotros nos consideramos salvados y miramos con displicente indiferencia a los hundidos, los miramos como si se tratara, efectivamente, de otra clase de hombres.

Resulta esclarecedor el encuadre de UTK que más que recortar la realidad la amplía, me  honra conocerle, compartir proyectos comunes y alguna conversación a medias….  confío en que su obra sirva para hacernos  reflexionar. Podéis consultar su obra Nos…. (Otros)  en este enlace, y conocer mejor lo que hace en la referenia a sus páginas web  en el margen de este blog.

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Traperos

On 26/03/2009, in 2º BACH Historia España, Crítica y Reflexión, by David

Estoy seguro de que “Necesitamos historia, pero la necesitamos de una manera distinta a como la necesita el holgazán malcriado en el jardín del saber”  tal y como nos recordaba F. Nietzsche en “Sobre las ventajas e inconvenientes de la historia”. Con esta cita encabezaba Walter Benjamin su tesis XII sobre la Historia, para añadir a continuación […]

imagesEstoy seguro de que “Necesitamos historia, pero la necesitamos de una manera distinta a como la necesita el holgazán malcriado en el jardín del saber”  tal y como nos recordaba F. Nietzsche en “Sobre las ventajas e inconvenientes de la historia”. Con esta cita encabezaba Walter Benjamin su tesis XII sobre la Historia, para añadir a continuación que “El sujeto del conocimiento histórico es, por supuesto, la clase oprimida que lucha /…/ la clase vengadora que lleva hasta el final la tarea de liberación en nombre de las generaciones vencidas”. De esas generaciones vencidas nos habla uno de nuestros mejores comentaristas de la obra de Benjamin, el filósofo Reyes Mate en el artículo publicado el pasado domingo. 

La crisis parece una situación excepcional, pero como nos recuerda el propio Benjamin para los oprimidos “el estado de excepción en el que vivimos es la regla“. 

Una perspectiva más para esa “cuestión social” de nuestro temario…… tan arduo y tan frío. 

Encuentro con el Otro

On 18/08/2008, in Crítica y Reflexión, by David

Ya es antiguo el título que encabeza este post y que pertenece a un libro del escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinski publicado en el año 2007. Podéis acercaros al espíritu de este maestro del periodismo y maravilloso escritor, premio Príncipe de Asturias 2003, en algunas entrevistas como ésta  de la revista Letras Libres o […]

Ya es antiguo el título que encabeza este post y que pertenece a un libro del escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinski publicado en el año 2007. Podéis acercaros al espíritu de este maestro del periodismo y maravilloso escritor, premio Príncipe de Asturias 2003, en algunas entrevistas como ésta  de la revista Letras Libres o mejor incluso en esta colección de artículos propios y a propósito de él en El País, donde podréis leer la necrológica publicada a su muerte, algunas reseñas sobre sus libros y una selección de os artículos que escribió para este periódico. Os sugiero, por ejemplo éste dedicado a Herodoto en la Guerra que fue el origen de mi afición a Kapuscinski.

Herodoto no describía el mundo como hacían los filósofos presocráticos, partiendo de su propio pensamiento, sino que contaba lo que había visto y oído en sus viajes. Su filosofía consistía en que hay que moverse y descubrir ideas nuevas. Estaba convencido de que las culturas se mezclan y que, incluso cuando hay un conflicto, no tiene por qué ser un aniquilamiento. Herodoto polemiza con sus compatriotas, demuestra y prueba, por ejemplo, que los griegos, sin la cultura egipcia, no serían nada. Ninguna civilización existe de forma aislada: hay una interacción constante. Es un cronista y, al mismo tiempo, un patriota griego. Pero nunca emite una palabra de odio. Nunca usa términos como enemigo o aniquilamiento. El lenguaje del odio no tiene lugar en sus escritos. Escoge palabras dramáticas, que sirven para mostrar la desgracia humana dentro del conflicto. Lo que más le importa es destacar las razones de las dos partes. No juzga, da a los lectores las facultades y los materiales necesarios para formarse su propia opinión. Muchas veces, más que de cronista, tiene actitud de estudioso: después de narrar, se hace preguntas.

En el libro que da título a este post “El encuentro con el Otro” abunda en la misma idea que aquí destaca en la obra de Herodoto , la necesidad que el hombre tiene de otra mirada en la que reconocerse. Kapuscinski se apoya en su propia experiencia, la que le hace ver que en sus viajes y en su trabajo de periodista la experiencia fundamental han sido siempre el encuentro con el Otro. Ese encuentro que fundamenta el conocimiento sobre uno mismo para Herodoto es para Kapuscinski la experiencia básica de nuestra especie. Kapuscinski se inspira en el filósofo Emmanuel Levinas para quien el encuentro con el otro es el acontecimiento, la llave que nos abre el más amplio de los horizontes. Para Levinas en ese encuentro reside la  esencia del ser humano y el fundamento de toda filosofía que ha de ser sobre todo ética y por lo tanto responder a nuestra relación con ese Otro al que estoy vinculado, sobre el “que soy responsable”. Tal es la relación que nos hace humanos pues para Levinas uno no nace hombre, la  humanidad deviene nos hacemos humanos en ese encuentro con el Otro.

La carga ética que para Levinas y por ende para Kapuscinski tiene ese encuentro es evidente. Kapusinski nos habla de cómo las relaciones humanas, a pesar de la opinión generalizada son por lo general amistosas, de colaboración, de curiosidad, de apertura. Es cierto que el conflicto existe y por supuesto el conflicto violento, la guerra, el enfrentamiento. Pero no es menos cierto que la mayor parte de los encuentros son mucho más amistosos. El peso que el comercio, el viaje, la curiosidad, el contacto amistoso o la hospitalidad han sido mucho más importantes que lo que se deduce de cualquier manual escolar de historia donde el peso de la guerra se hace a veces para alguno de los que transitamos por ellos francamente intolerable. Kapuscinski nos refiere como en la guerra de Liberia fue testigo de los violentos enfrentamientos que sostenían las tropas gubernamentales y los rebeldes teniendo como frontera un río. De una orilla a la otra el día transcurría entre el tableteo de las armas de una y  otra orilla. Las orillas se mantenían unidas por un puente que al acabar el día se abría a los contendientes que cruzaban desarmados al otro lado para acudir a un mercado que se instalaba en el lado gubernamental.  Por encima del enfrentamiento el intercambio, la relación comercial, el intercambio de mensajes, de cartas de recuerdos a los familiares que habían quedado al otro lado de la frontera. La mirada de viajero de Kapuscinski es lúcida y enriquecedora, su relación con las poblaciones que visita, su vivir en medio de y no enfrente de son una lección ética y de vida.

Sobre el encuentro con el otro, Herodoto, la hospitalidad y todo aquello que nos hace humanos una película nos puede servir de nexo de unión: “El paciente inglés” (1996) de Anthony Minghella. El protagonista lleva siempre La Historia de Herodoto en el mano, de la que se lee algún fragmento en la película, es una historia de encuentros y cómo esos encuentros nos cambian la vida, o si preferís, como esos encuentros dan sentido a nuestra vida y es una película sobre los efectos de la guerra en el alma de las personas.

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Fernando Savater y Los santos terribles

On 01/07/2008, in Crítica y Reflexión, by David

No me he podido resistir a traeros al blog el último artículo publicado por el filósofo Fernando Savater en el diario El País de hoy. Dos razones me han impedido resistirme. La primera es la propia naturaleza del artículo, como una invitación a la lectura. Un artículo que es una colección de referencias librescas que […]

No me he podido resistir a traeros al blog el último artículo publicado por el filósofo Fernando Savater en el diario El País de hoy. Dos razones me han impedido resistirme. La primera es la propia naturaleza del artículo, como una invitación a la lectura. Un artículo que es una colección de referencias librescas que nos permiten acercarnos a algunas de las fuentes que han llevado al autor a pensar del modo que lo hace.  La segunda razón que me lleva a enlazaros el artículo es su temática. Bajo ese epígrafe de “Los santos terribles” nos habla Savater de aquellos hombres que a lo largo de la historia han descubierto una verdad,  han planteado una idea y la han sentido con una fuerza tan extrema que les ha llevado a sufrir el desprecio más absoluto de su sociedad sin inmutarse. Comienza con la descripción que Celso (un autor romano) daba de los cristianos, una descripción que destila incomprensión por una actitud que el latino entiende como radical o incluso histérica. Sin embargo, esa misma seguridad que los protege del desprecio del prójimo parece estar detrás de la violencia que desatan cuando están en disposición, armados de esa fe inquebrantable,  de transformar la sociedad, de hacer volar tradiciones y subvertir las jerarquías establecidas. Para Savater el misterio está precisamente en ese pequeño salto que va desde los ideales que sin escrúpulos tratan de fraguar sus propuestas a sangre y fuego, a la falta absoluta de escrúpulos sin atisbo de ideologías.

El ser humano ha hecho de las ideologías la excusa perfecta para arrollar a otros hombres, por esa razón Savater nos habla de ese ensayo Crítica de las ideologías (Taurus), de Rafael del Águila, de subtítulo más expresivo, El peligro de los ideales. Un libro en el que se repasan los principales absolutismos ideológicos que siguen amenazándonos, tanto estrictamente políticos como político-religiosos, absolutismos que en común tienen precisamente ese pasar por encima de los individuos en aras de un ideal. Al final, como Stephan Zweig nos recuerda en su magistral Castellio contra Calvino, quien mata a un hombre no mata una idea, mata a un hombre. En esa magistral sentencia atribuida a Castelio, se recogía el sinsentido absoluto de aniquilar al que se creía equivocado, al que se entendía por sus ideas distintas como hostil. En el caso de Castellio era Miguel Servet, condenado a la hoguera por Calvino.  Nos advierte Savater sobre “el veneno, en transformar en grandes enemigos a cuantos no comparten nuestra fe en la llegada del paraíso”. Quizás convenga revisar esa idea de progreso elevada sobre el sacrificio de tantos individuos, la tentación de excusar los crímenes en aras de salvaciones ideológicas, de paraísos soñados. Leed y sacad vuestras propias conclusiones.

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Japón

On 27/06/2008, in Crítica y Reflexión, by David

Poca historia y poca geografía sabemos de uno de los países más influyentes en la economía e incluso en la cultura contemporánea, no olvidéis que buena parte de nuestros cachivaches habituales han sido diseñados allí, que es la patria del Manga y de Godzilla y que nuestra vida sería a buen seguro mucho más aburrida […]

Poca historia y poca geografía sabemos de uno de los países más influyentes en la economía e incluso en la cultura contemporánea, no olvidéis que buena parte de nuestros cachivaches habituales han sido diseñados allí, que es la patria del Manga y de Godzilla y que nuestra vida sería a buen seguro mucho más aburrida sin inventos como la Wii, la PS y la multitud de juegos de ordenador que tienen su origen en esas islas lejanas del pacífico.  Hoy os traigo Japón al blog para que observéis algunas cosas, en primer lugar hasta donde nos puede llevar la curiosidad y la sed de conocimiento, en segundo para que entendáis lo relativo de algunas de nuestras categorías (por ejemplo el color) y en tercero para que comprendáis la importancia que tiene para cualquier individuo vivir en una sociedad cuidadosa y muy mirada con los detalles. Os invito a hacerlo a través de uno de los blogs más interesantes que hay por ahí. Kirai: Un geek en Japón . El post sobre el color de los semáforos en Japón nos ayuda a entender algunas cosas sobre el japones y sobre cuan relativos son a veces los conceptos. El post sobre la japonesa que cuida un pequeño espacio urbano, nos plantea la importancia de mimar los detalles, de cuan importante es hacer del lugar en el que vivimos un sitio agradable (pensad si vuestra clase lo es).  Y si curioseáis en el espacio que el autor del blog dedica a sí mismo veréis cuan lejos nos lleva la curiosidad, la creatividad y las ganas de dejar este mundo en mejor estado del que tenía cuando nos lo encontramos.  Pensad con quien estáis, si con los que construyen, normalmente más hábiles e inteligentes o con quienes se esfuerzan en destruir lo que encuentran, como reflejo de su propia autodestrucción.  De paso aprended algo sobre Japón como yo lo he hecho leyéndolo. O como el autor lo hace, mucho mejor, viajando. Quizás viajar sea una de las más amenas e intensas formas de aprender.

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Vacaciones, viajar, ver, vivir

On 26/06/2008, in Crítica y Reflexión, by David

Lo hemos conseguido. Estamos de vacaciones por fin. Nos asomaremos de nuevo al mar, pasearemos, viajaremos,….. viviremos. Ahora el tiempo es todo nuestro, no nos lo disputa el instituto.  Seguramente se nos harán cortas.  Los proyectos, las visitas, los días de dormir a pierna suelta, la piscina, el mar o las noches infinitas con los […]

Lo hemos conseguido. Estamos de vacaciones por fin. Nos asomaremos de nuevo al mar, pasearemos, viajaremos,….. viviremos. Ahora el tiempo es todo nuestro, no nos lo disputa el instituto.  Seguramente se nos harán cortas.  Los proyectos, las visitas, los días de dormir a pierna suelta, la piscina, el mar o las noches infinitas con los amigos se nos escurrirán rápidamente entre los dedos. Os deseo a todos unas vacaciones estupendas. Cada cual sabe lo que le conviene. Yo viajaré, charlaré, leeré y trabajaré también, hay mucho que preparar, hay mucho que hacer para el año que viene. Pero descansaré también, aunque sea por el ritmo, más pausado, más sereno.

Para los que habéis sido mis tutelados y tenéis alguna deuda para septiembre, os colgaré en el blog las tareas y los avisos que considere importantes. De todos modos poneros en contacto conmigo a través del correo electrónico para aclarar dudas.

Para mis alumnos de primero, tercero y cuarto a los que he dejado la asignatura para septiembre, lo mismo, os colgaré aquí las tareas para el verano.

Felices vacaciones y un abrazo a todos.

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