Para qué sirve la información del tiempo

On 15/01/2010, in 1º ESO, by David

La preocupación por el tiempo parece una constante en la historia. No en vano el tiempo atmosférico ha marcado los ritmos de la naturaleza y de ese modo también los del hombre. Si en el Paleolítico el paso de las estaciones regía los movimientos de las manadas de animales que los hombres perseguían, el Neolítico […]

La preocupación por el tiempo parece una constante en la historia. No en vano el tiempo atmosférico ha marcado los ritmos de la naturaleza y de ese modo también los del hombre. Si en el Paleolítico el paso de las estaciones regía los movimientos de las manadas de animales que los hombres perseguían, el Neolítico llevará al hombre a preguntarse e intentar anticipar los cambios meteorológicos que influían en sus cosechas y en sus ganados.  Los ciclos humanos de producción de alimentos e incluso los ciclos vitales y sociales se han asociado desde siempre al tiempo atmosférico.  (La matanza del cerdo se hace en invierno para que la carne pueda prepararse sin riesgo de que se corrompa por el calor. La cosecha se recoge en verano, no sólo por una cuestión de ciclo natural de las gramineas sino para asegurarse de que el grano está tan seco que no corre el riesgo de enmohecerse cuando se guarde en los almacenes).  Adelantarse al tiempo que va a hacer, para saber cuando se siembra, cuando se inician las trashumancias o cuando se celebran determinadas fiestas ha sido fundamental para las sociedades humanas.

El clima es repetitivo, cíclico, pero el tiempo es cambiante; para adelantarnos al tiempo que va a hacer ahora confiamos en la ciencia, pero antes se seguían los conocimientos populares. Quizás el más conocido (leed el modo en el que se calculaban) es el de las cabañuelas, aunque sin duda era la  experiencia que se transmitía en multitud de refranes sobre el tiempo , la más socorrida de las “ciencias” meteorológicas. A partir del siglo XIX  una suerte de almanaques como El calendario Zaragozano, recogieron buena parte de este saber popular y de estas tradicionales formas de pronóstico meteorológico discutible científicamente.

El tiempo y el clima han determinado la vida de los hombres tanto que para algunos geógrafos las sociedades eran en buenamedida deudoras de sus climas.  El tiempo daba carácter a los hombres (la melancolía en las zonas lluviosas, la alegría o la modorra en las calurosas), el que determinaba qué actividades agrarias podían llevarse a cabo (el secano o el regadío, los prados para vacas….), y el que definía la arquitectura  (cómo son las casas en un lugar lluvioso o en una zona seca) o el vestido tradicional.

Prestad atención al tiempo….. es mucho más que esa monótona predicción que cierra los telediarios.

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